El gobierno llevará a aprobación del pleno la modificación de la ordenanza de Civismo para mejorar la convivencia en la ciudad
El gobierno de la Paeria enviará a aprobación del próximo pleno la aprobación inicial de la modificación de la ordenanza de civismo y convivencia, una herramienta clave "para avanzar hacia una Lleida cohesionada, abierta, diversa y respetuosa tanto con las personas como con el espacio público que compartimos entre todos y todas", ha afirmado hoy el alcalde de Lleida, Fèlix. Prevé endurecer las sanciones por conductas incívicas, con multas de 400 a 3.000 euros y se penalizará la reincidencia. La ciudadanía dispondrá de un canal de participación para comunicar hechos incívicos Se prohibirá ir por la calle con el rostro tapado y se pondrá en marcha un plan socioeducativo para promover la inclusión de las mujeres que utilizan el velo integral y luchar contra su aislamiento
El gobierno de la Paeria enviará a aprobación del próximo pleno la aprobación inicial de la modificación de la ordenanza de civismo y convivencia, una herramienta clave "para avanzar hacia una Lleida cohesionada, abierta, diversa y respetuosa tanto con las personas como con el espacio público que compartimos entre todos y todas", ha afirmado hoy el alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa. El documento fue informado desfavorablemente a la comisión informativa de Seguridad, Movilidad, Civismo y Convivencia de esta mañana, con el voto a favor del grupo del PSC, los votos en contra de PP, ERC y Común y la abstención de Junts y Vox, pero el alcalde indicó que el expediente seguirá vivo y se seguirá negociando hasta el pleno.
La propuesta pone el foco en la convivencia en el espacio público. Como principales novedades incluye un endurecimiento de las sanciones por conductas incívicas, que penaliza la reincidencia, la apertura de un canal de participación para que la ciudadanía pueda alertar de hechos incívicos y la mejora de la defensa de los derechos de las mujeres, detallaron Larrosa y las tenientes de alcalde de Seguridad, Cristina Morón, y Políticas Feministas, Carme Valls, después de la comisión.
"El civismo y la convivencia son retos que tenemos en la ciudad y en los que debemos avanzar", ha afirmado el alcalde, que ha recordado que la actual ordenanza es de 2007 y hay que actualizarla para incorporar aquellas conductas "que atentan contra la convivencia, contra el espacio público, contra la diversidad y contra los derechos y la dign." "Por ejemplo, no podemos normalizar actitudes como peleas y disturbios. No se pueden tolerar vulneraciones de las normas de convivencia sin que comporten consecuencias. Quien la hace, la paga", ha añadido y ha considerado "inaceptable", que las sanciones por incivismo hayan aumentado un 45% en 2025.
Por ese motivo, el nuevo texto endurece las sanciones, con multas de 400 a 750 euros para las infracciones leves; de 751 a 1.500 euros para las graves; y de 1.501 a 3.000 euros para muy graves. Además, la reiteración puede elevar la categoría de la infracción: una segunda o posterior infracción leve cometida dentro de los dos años siguientes puede pasar a ser grave, mientras que la reiteración de una infracción grave dentro de dos años puede convertirla en muy grave, detalló Morón. "La reiteración tendrá consecuencias", ha afirmado.
Larrosa y Morón han remarcado la búsqueda de consenso durante toda la elaboración de este cambio normativo, que lleva dos años trabajándose y que ha contado con aportaciones de grupos municipales y otros colectivos como la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV). Si se aprueba inicialmente, habrá también un período de alegaciones. "Es una ordenanza que no va contra los derechos individuales ni colectivos. Va a favor de la ciudad", ha declarado el paer en cap.
Regulación de la vestimenta en la vía pública y plan socioeducativo
Otra de las novedades importantes es la regulación de la vestimenta en la vía pública. El artículo 12 establece que no se puede permanecer o circular por el espacio público con prendas o elementos que oculten totalmente el rostro, con ropa interior, bañador o sin ropa (desnudez). Se prevén excepciones vinculadas a los supuestos del ejercicio de derechos fundamentales, a los lugares de culto y los espacios o usos donde estas costumbres están socialmente aceptadas, como por ejemplo las piscinas en lo que se refiere al uso de bañador. En este caso, se establece la advertencia previa antes de la sanción.
Para promover la inclusión de las mujeres en los diferentes espacios de la ciudad, se ha elaborado un plan de acciones socioeducativas, basado en la igualdad de género, el respeto a la diversidad cultural y el derecho a la libre decisión de cada mujer. "Es una norma de convivencia, pero también es una política feminista, de acompañamiento para que ninguna mujer desaparezca del espacio público", ha afirmado la teniente de alcalde Carme Valls.
Utilizará una metodología basada en la confianza y el trabajo comunitario de proximidad, estableciendo vínculos con mujeres referentes de la comunidad y promoviendo acciones como programas de formación, aprendizaje de la lengua, actividades interculturales, grupos de apoyo, acompañamiento por la inserción laboral y el fomento de las relaciones sociales. "No podemos permitir que las mujeres queden aisladas", ha concluido Valls.
También en clave de defensa de los derechos de las mujeres, la modificación de la ordenanza hace más explícita la prohibición de la prostitución callejera. "Se prohíbe el ofrecimiento, pero ponemos especial énfasis en la solicitud, en la demanda y la aceptación de servicios sexuales remunerados", ha señalado Morón. Así, la demanda de estos servicios supondrá multa de 1.000 a 1.500 euros y se preverá la derivación de las mujeres a los servicios sociales. También se prohíbe la publicidad que favorezca la prostitución.
Canal de participación ciudadana
Otro de los puntos importantes del nuevo texto es la creación de un canal específico de aportaciones ciudadanas en materia de incivismo. Permitirá que cualquier persona pueda poner en conocimiento del ayuntamiento cuando detecta algún hecho incívico en la ciudad. "De esta manera, tendremos más información de lo que ocurre en la ciudad y también tendremos más oportunidad de poder actuar para resolverla", ha dicho Morón. La ciudadanía podrá enviar por este canal de participación mensajes, fotografías u otro tipo de información, que siempre deberá ser valorada y comprobada por la Guardia Urbana.
También se hace una apuesta por la mediación "como una herramienta de convivencia, porque no todos los conflictos se pueden solucionar o resolver necesariamente con una sanción, sino con un trabajo previo o posterior al hecho incívico", ha apuntado Morón. La Paeria ya presentó el Servicio de Mediación Comunitaria que se ha puesto en marcha recientemente para avanzar por esta vía de gestión de los conflictos de convivencia.
Refuerzo de la respuesta ante vejaciones o discriminaciones
La modificación de la ordenanza también refuerza la respuesta para actuar frente a las conductas discriminatorias o vejatorias por cualquier tipo de razón, de origen, de nacionalidad, de etnia, de sexo, de género, de orientación sexual, de identidad, de situación económica, también de religión, de discapacidad o incluso de edad o cualquier otra circunstancia personal o social. Se prohíben y sancionan los insultos, burlas, amenazas, coacciones o conductas que atenten contra la dignidad de las personas, indicó Morón.
Otras conductas que también quedan ahora mejor tipificadas son el consumo de alcohol en los espacios públicos fuera de los lugares autorizados (400 a 500 euros), generar ruidos que impidan el descanso de los vecinos y vecinas (601 a 750 euros), causar daños al mobiliario urbano (1.001-1.500 €) o escupir, escupir, 5 600 €), entre otros. En todos los casos, la reiteración tendrá consecuencias, añadió la teniente de alcalde.
Los cambios normativos no se limitarán a la ordenanza de civismo. También se ha hecho un repaso transversal del resto de ordenanzas vigentes para evitar incongruencias, y progresivamente se realizarán las modificaciones necesarias.
"Sabemos que la mayoría de los leridanos y leridanas conviven con respeto y cumplen con las normas, pero precisamente por las personas que cumplen las normas, hemos querido hacer esta ordenanza. Porque protegemos el derecho al descanso, protegemos el derecho a caminar tranquilamente en una ciudad limpia y trabajamos el derecho a relacionarse con otras personas en esta vía pública, de manera segura. y todas, esté en buenas condiciones”, ha concluido Morón.