El comisario del Año Viñes, Màrius Bernadó, es el comisario de la exposición “Ricard Viñes, el Palau y la música catalana”

El Palau de la Música Catalana inaugura una exposición sobre su primer pianista, Ricard Viñes

El Palau de la Música Catalana acoge la exposición “Ricard Viñes, el Palau i la música catalana”, dedicada al pianista leridano que fue el primer músico que dio el primer recital de piano en solitario en el Palau. La muestra organizada por el Centro de Documentación del Orfeó Català, ha sido comisariada por Màrius Bernadó, comisario del Año Viñes, y se podrá visitar hasta el 20 de julio en el Foyer del Palau de la Música Catalana, con acceso gratuito.

El Palau de la Música Catalana acoge la exposición "Ricard Viñes, el Palau y la música catalana" , dedicada al pianista leridano que fue el primer músico que dio el primer recital de piano en solitario en el Palau. La muestra organizada por el Centro de Documentación del Orfeó Català, ha sido comisariada por Màrius Bernadó, comisario del Año Viñes, y se podrá visitar hasta el 20 de julio en el Foyer del Palau de la Música Catalana, con acceso gratuito.

El grueso de los documentos es del Centro de Documentación del Orfeó Català y del Fons Ricard Viñes de la Universidad de Lleida, además de colecciones privadas. También hay documentos del Museo Abelló y del Archivo Municipal de Lleida.

La exposición, incluida en los actos de conmemoración del Año Viñes, reivindica la figura del pianista nacido en Lleida y su papel en la difusión de la literatura pianística de la época tanto de compositores extranjeros, como catalanes poniendo el acento en la estrecha relación que Viñes mantuvo con el Palau, así como en los vínculos catalanes.

Desde la participación de Ricard Viñes en el Palau en 1908, cuando su figura ya era un referente internacional, su presencia en nuestro país empezó a ser más habitual. Además, desde su privilegiada situación en los círculos culturales parisinos, Viñes jugó un papel decisivo en la difusión de la música de compositores catalanes como Frederic Mompou o Manuel Blancafort.

La exposición pone de relieve un hecho histórico a menudo poco conocido: Ricard Viñes fue el primer pianista que actuó en el Palau de la Música Catalana. Cuando el Palau se inauguró, en 1908, como nueva sede del Orfeó Català, se organizó un ciclo de conciertos inaugurales entre finales de febrero y el 18 de marzo. El último concierto del ciclo, celebrado el 18 de marzo de 1908, contó con la participación de Ricard Viñes, que interpretó obras para piano con orquesta y piezas en recital. Con esa actuación, el pianista leridano se convertía en el primer músico que hacía sonar el piano en la sala modernista.

Unos días después, el 21 de marzo de 1908, Viñes regresó al Palau para ofrecer el primer recital de piano en solitario que se celebraba, titulado La moderna literatura pianística . El concierto presentaba un repertorio innovador y avanzado para su tiempo, en sintonía con el papel que el pianista leridano ejercía en Europa como difusor de la nueva música.

Documentos y materiales de un pianista internacional

La exposición presenta documentos originales, fotografías, programas de concierto, cartas y materiales de archivo que permiten conocer mejor la trayectoria de Viñes y su relación con el Palau.

Entre los materiales expuestos se pueden ver programas de los conciertos inaugurales del Palau de 1908, documentación vinculada a la organización de aquellos primeros conciertos, así como fotografías, programas de concierto, correspondencia, o partituras, entre otros materiales que atestiguan la presencia de Viñes en los círculos culturales europeos de principios del siglo XX.

La muestra explica también la relación de Viñes con algunos de los compositores más importantes de su tiempo y su papel como intérprete e impulsor de la música contemporánea, una tarea que le convirtió en una figura clave de la escena musical internacional.

Un leridano en la vanguardia musical europea

Nacido en Lleida e instalado en París desde finales del siglo XIX, Ricard Viñes desarrolló una carrera internacional que le situó en el centro de la vida cultural europea. Fue uno de los grandes pianistas de su tiempo y un intérprete comprometido con la difusión de la nueva música.

Con esta exposición, el Palau de la Música Catalana quiere reivindicar la figura de uno de los músicos catalanes más internacionales de su época y recordar que el primer concierto de piano que se escuchó en el Palau, en 1908, fue protagonizado por un músico de Lleida.