Una cincuentena de jóvenes exploradores de toda Cataluña reforman cuatro viviendas y dos escaleras de La Mariola.

Una cincuentena de jóvenes exploradores de toda Cataluña reforman cuatro viviendas y dos escaleras de La Mariola

Una cincuentena de jóvenes exploradores de toda Cataluña reforman cuatro viviendas y dos escaleras de La Mariola. El proyecto La Murga quiere despertar la conciencia crítica de los jóvenes, que estos días convive con familias vulnerables y colabora en trabajos de mejora de los pisos.

La Murga volverá a realizar las vacaciones de Semana Santa en el barrio de la Mariola de Lleida por cuarto año consecutivo. Una cincuentena de jóvenes exploradores venidos de toda Cataluña están realizando tareas de mejora en cuatro viviendas y dos escaleras del barrio desde el sábado hasta mañana jueves en el marco de este proyecto. La Murga es una experiencia de Aprendizaje y Servicio (APS) que combina convivencia, acción comunitaria y sensibilización social, con el objetivo de promover el derecho a una vivienda digna y reforzar la cohesión en el barrio.

Este año han sido cinco grupos de jóvenes de entre 15 y 18 años que provienen de agrupamientos de exploradores de diferentes puntos del territorio: AE Foc Nou (El Masnou), AE Jaume Vicenç Vives (Molins de Rei), AEiG Mare de Déu de Núria (Barcelona), AEiG L'Estornell (Esplugues de Francolí) y AEiG El Cau del Besós (el Besós). Los participantes comparten experiencias con personas en situación de vulnerabilidad atendidas por los equipos de Servicios Sociales de la Paeria y a lo largo de cinco días conviven en la escuela Santa Maria de Gardeny, donde se alojan. Desde este espacio, desarrollan labores formativas, sesiones de cohesión y las acciones de rehabilitación y mantenimiento en varias viviendas.

Este año, actuará en cuatro pisos y dos escaleras de comunidades de vecinos, con intervenciones destinadas a mejorar las condiciones de vida de familias que se encuentran en procesos de exclusión social. Realizan tareas de pintura y reparaciones menores en las paredes. El proyecto pretende, por un lado, la mejora material de los espacios, y por otro, despertar la conciencia crítica de los jóvenes sobre las desigualdades sociales y sobre las causas estructurales que generan situaciones de pobreza en los barrios más degradados de las ciudades.

Mediante la convivencia diaria, el contacto directo con las familias y el trabajo conjunto con los profesionales de la acción social, los participantes toman conciencia de las dificultades que enfrentan muchas personas del territorio. La iniciativa se convierte así en un espacio educativo que articula valores de responsabilidad, solidaridad, cooperación y compromiso cívico.

En este marco, y como viene siendo habitual en este proyecto, se ha organizado un espacio de reflexión conjunto entre los jóvenes y los profesionales de Servicios Sociales de la Paeria. Varios concejales de la Paeria han tomado parte: el teniente de alcalde y concejal de Acción e Innovación Social, Carlos Enjuanes (PSC); y los concejales y concejalas Jordina Freixanet (ERC), Joan Ramon Castro y David Melé (Junts) y Laura Bergés (Comú). La sesión tiene como finalidad dar respuesta a las inquietudes que los y las participantes han identificado durante las intervenciones en los pisos y abrir un diálogo sobre las políticas sociales del municipio, los retos del barrio y las líneas de actuación necesarias para avanzar en la lucha contra la exclusión social. Después, ha tenido lugar un almuerzo comunitario entre los jóvenes, las familias beneficiarias y los equipos profesionales.

En Lleida, el grupo motor La Murga (toma el nombre del proyecto) se encarga de coordinar el proyecto. El grupo está integrado por dos agrupamientos de exploradores leridanos: Lo Manaix y la Alosa. Este equipo es el encargado de realizar las tareas previas, como gestionar las viviendas donde se actúa, el alojamiento, abastecer los materiales, etc. En los últimos años del proyecto se ha trabajado en Mariola y, anteriormente, se había hecho en el Centro Histórico. El teniente de alcalde ha destacado el valor transformador que aporta La Murga como proyecto educativo y comunitario y ha agradecido la implicación del voluntariado juvenil.