El eclipse deja en Lleida un impacto de 2 millones de euros y atrae a visitantes de todo el mundo
Cristina Morón: "Estamos contentos y, sobre todo, orgullosos de nuestra ciudad y de nuestra gente"
El dispositivo de movilidad y seguridad, con unos 200 profesionales, y el civismo de la ciudadanía permiten vivir el eclipse con normalidad y sin incidentes
Cristina Morón: "Estamos contentos y, sobre todo, orgullosos de nuestra ciudad y de nuestra gente"
El dispositivo de movilidad y seguridad, con unos 200 profesionales, y el civismo de la ciudadanía permiten vivir el eclipse con normalidad y sin incidentes
El Ayuntamiento de Lleida hace un balance muy positivo de la jornada del eclipse solar, que ayer convirtió a la ciudad en uno de los principales puntos de observación del fenómeno y que se desarrolló con total normalidad, sin incidentes relevantes. En Mangraners y la Seu Vella se concentraron unas 11.000 y 1.500 personas, respectivamente, mientras que cientos de ciudadanos también siguieron el eclipse desde otros espacios de la ciudad.
Más allá de los datos de afluencia, el Ayuntamiento estima que el eclipse ha generado un impacto económico de más de 2 millones de euros en la ciudad. De esa cantidad, unos 300.000 euros corresponden a la ocupación hotelera, que durante estos días ha alcanzado el 100%.
La alcaldesa accidental, Cristina Morón, ha destacado especialmente el comportamiento de la ciudadanía y la labor de los equipos que hicieron posible el dispositivo: "Estamos contentos y, sobre todo, orgullosos de nuestra ciudad y de nuestra gente", ha afirmado
Morón ha añadido: "sacamos la conclusión de que Lleida es una ciudad y tiene un Ayuntamiento con capacidad para organizar eventos como estos y otros mayores, y aquí estaremos para trabajar".
Movilidad y seguridad
El dispositivo especial de movilidad y seguridad, en el que participaron unos 200 profesionales, permitió garantizar los desplazamientos y el desarrollo de la jornada según lo previsto. La circulación se mantuvo fluida en el conjunto de la ciudad y, durante el momento de máxima intensidad del eclipse, el tráfico fue incluso inferior al habitual.
A la salida de Mangraners, uno de los momentos que generaba mayor expectación por la acumulación de vehículos, la circulación también se desarrolló con fluidez. Solo se registraron breves retenciones puntuales en la carretera de Tarragona.
Más de 5.000 personas -durante todo el día 12- utilizaron la línea L7 y los servicios especiales de autobuses que daban acceso a puntos de observación oficial
Por lo que respecta a la seguridad y la atención ciudadana, no se produjeron incidentes relevantes. Únicamente se atendió a una mujer que sufrió un mareo en la Seu Vella y que fue trasladada al Arnau de Vilanova para su valoración.
Además de ambos espacios oficiales, la afluencia se repartió por otros puntos de la ciudad. Se calcula que unas 750 personas siguieron el fenómeno desde la zona del campo de fútbol de la AEM, 550 desde el Tossal de Moradilla, 250 desde el parque de Gardeny y 200 desde la zona de Serra Llarga. Estos espacios también contaron con supervisión de la Guardia Urbana. Cristina Morón ha agradecido el trabajo de todos los equipos implicados en el dispositivo.
La Seu Vella, uno de los grandes atractivos de la jornada
El eclipse también contribuyó a incrementar de manera notable los visitantes en la Seu Vella. El monumento recibió a 491 personas el pasado martes y 751, el miércoles. En total, 1.242 accedieron durante estos dos días, una cifra especialmente significativa si se tiene en cuenta que durante una jornada habitual del mes de agosto la Seu Vella recibe entre 250 y 300 visitantes.
Para el Ayuntamiento, estos datos ponen de manifiesto la oportunidad que ha representado el eclipse para dar mayor visibilidad al patrimonio de la ciudad y reforzar la Seu Vella como uno de sus principales atractivos.
Visitantes internacionales
El eclipse ha tenido una dimensión turística destacada. En Magraners, que concentró aproximadamente el 78% de los asistentes a los dos puntos oficiales de observación, se realizó una muestra sobre la procedencia de los visitantes.
Ésta permitió constatar la presencia de público de diferentes puntos de Cataluña, de otras comunidades autónomas -Aragón, Madrid, Comunidad Valenciana, Navarra y Murcia- y de 14 países de Europa y América -Italia, Bélgica, Países Bajos, Francia, Andorra, Polonia, Alemania, Suiza, Costa Rica, Argentina, Colombia, Bolivia, Ecuador.