Firma del convenio para la inclusión sociolaboral de la población gitana de Lleida..

Lleida desarrolla un proyecto pionero en Cataluña para mejorar la ocupación de la población gitana en la Mariola

El alcalde Larrosa ha asegurado que "la inclusión sociolaboral es también una política de ciudad. Cuando reducimos desigualdades, mejoramos la convivencia y generamos prosperidad compartida"

El convenio entre la Paeria, el SOC y la Fundación Secretariado Gitano permite desarrollar durante cuatro años el programa Acceder, con 110 participantes anuales con itinerarios de inserción laboral integrales

40 empresas se han implicado en el programa, que incide especialmente en mujeres y jóvenes

El alcalde Larrosa ha asegurado que "la inclusión sociolaboral es también una política de ciudad. Cuando reducimos desigualdades, mejoramos la convivencia y generamos prosperidad compartida"

El convenio entre la Paeria, el SOC y la Fundación Secretariado Gitano permite desarrollar durante cuatro años el programa Acceder, con 110 participantes anuales con itinerarios de inserción laboral integrales

40 empresas se han implicado en el programa, que incide especialmente en mujeres y jóvenes

El Ayuntamiento de Lleida, el Servicio Público de Empleo de Cataluña (SOC) y la Fundación Secretariado Gitano han firmado este martes un convenio de colaboración para desarrollar actuaciones de inclusión sociolaboral de la población gitana, con aplicación preferente en el barrio de la Mariola. El acuerdo permite implementar el programa Acceder, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), un modelo consolidado de intervención que combina orientación laboral, formación, desarrollo de competencias y acompañamiento personalizado para facilitar el acceso al mercado de trabajo.

El alcalde, Fèlix Larrosa, ha calificado el proyecto de "paso de gigante" para la ciudad y ha remarcado que responde a un compromiso adquirido con la comunidad gitana: "Era un compromiso que yo personalmente había asumido con la comunidad gitana, para ver cómo podemos incidir desde el punto de vista laboral y profesional, especialmente en mujeres y gente joven". Larrosa ha explicado que el proyecto quiere generar nuevas expectativas profesionales: "No puede ser que la gente joven del barrio tenga como única perspectiva trabajar en los mercados. Debemos generar espacios de esperanza y de futuro".

En este sentido, ha detallado los objetivos previstos: "40 empresas participarán en el programa, 110 personas serán beneficiarias de este proceso de acompañamiento, capacitación y formación, y un 55% serán mujeres". El alcalde también ha querido remarcar el valor transformador de la iniciativa: "Hablamos de preparar, dar oportunidades, animar y sobre todo conseguir que las personas puedan tener una autonomía profesional plena, muy diferente a la que han tenido hasta ahora".

Durante su intervención, Larrosa ha subrayado que el proyecto va más allá de la inserción laboral: "La inclusión sociolaboral es también una política de ciudad. Cuando reducimos desigualdades, mejoramos la convivencia y generamos prosperidad compartida". El despliegue del programa en Lleida dispone de un equipo técnico especializado en orientación laboral, mediación intercultural y trabajo comunitario, con el objetivo de acompañar a las personas participantes en itinerarios personalizados de inserción.

El proyecto se enmarca en un contexto de desigualdades estructurales en el barrio de Mariola, donde se concentran factores como la baja cualificación profesional, trayectorias educativas interrumpidas, elevadas tasas de paro y rentas inferiores a la media de la ciudad. Sin embargo, el barrio dispone también, como ha resaltado Larrosa, "de un importante capital comunitario y asociativo, con personalidad y con talento, que será clave para el éxito de las actuaciones". "Las políticas públicas tienen sentido cuando llegan a la vida de las personas", ha concluido.

Durante el acto, el concejal de Participación y Derechos Civiles, Roberto Pino, ha destacado que el convenio "nos permite avanzar en un objetivo compartido: garantizar más oportunidades, reducir desigualdades y reforzar la inclusión sociolaboral de la población gitana, especialmente en los barrios donde esta necesidad es más evidente". En este sentido, ha subrayado que Mariola presenta una realidad con "indicadores sociales y ocupacionales más desfavorables que la media de la ciudad", lo que requiere actuaciones específicas y continuadas. El proyecto prevé trabajar con más de un centenar de personas en paro, con una participación destacada de mujeres —alrededor del 55%—, y establecer alianzas con el tejido empresarial para generar oportunidades reales de contratación.

La directora general de la Fundación Secretariado Gitano, Sara Giménez, ha asegurado que "con este convenio llevaremos transformación social y, por eso, es necesario un trabajo estable, que se consigue con formación y capacitación". También ha incidido en las alianzas tejidas para sembrar esa semilla.

Igualmente, el secretario de Trabajo de la Generalitat, Francisco Ramos, ha puesto de relieve la colaboración institucional y ha destacado que este convenio representa una primera concreción de las políticas de empleo orientadas a la inclusión de la población gitana, en el marco de las estrategias catalana y estatal.

En paralelo, el Plan de Mejora Urbana de la Mariola

En paralelo, el Ayuntamiento impulsa el Plan de Mejora Urbana de la Mariola, que se presentará antes del verano, con actuaciones sobre el espacio público, la vivienda -unas 400 nuevas viviendas- y los equipamientos. Tal y como ha explicado el alcalde, este proceso permitirá "generar espacios para la ejecución de actividades profesionales vinculadas a las capacidades que vamos desarrollando", con iniciativas ya en marcha como el espacio Nueva Esencia y otros proyectos que se desplegarán progresivamente. Esta actuación urbanística refuerza la dimensión social del proyecto, ya que, según remarcó Larrosa, la transformación del barrio debe ser integral: "no sólo urbana, sino también económica y social".

El convenio, con una vigencia inicial de cuatro años, incluye la creación de una comisión de seguimiento para garantizar su desarrollo y evaluar su impacto. Las instituciones implicadas han coincidido en destacar que se trata de una apuesta estratégica por generar oportunidades reales, reducir desigualdades y avanzar hacia una ciudad más cohesionada.